Cuando basta con el correo
Un temporizador sencillo funciona bien cuando…
- El mensaje es práctico y sin mucho en juego, como dónde está una llave de repuesto
- Eres de quienes nunca dejan un correo sin leer
- Un envío por error resultaría incómodo, no doloroso
- Con el texto basta para decir lo que necesitas
- No te importa encargarte tú del mantenimiento